Un trabajo terminado y un cliente que no paga. Le ha pasado a todo el mundo en este oficio. La clave es actuar con método, no con rabia.
Según datos del sector, las empresas de servicios técnicos en España sufren una morosidad media del 5-8% sobre facturación. En una empresa que factura 200.000 € al año, eso son 10.000-16.000 € que se pierden o se cobran con meses de retraso. Dinero que necesitas para nóminas, material y facturas propias.
Paso 1: Prevenir antes de curar
El 80% de los impagos se pueden evitar con estas prácticas:
- Presupuesto firmado antes de empezar. Siempre. Aunque sea un trabajo pequeño. Un presupuesto firmado es un contrato. Sin él, estás desprotegido.
- Pide un adelanto. En trabajos de cierta envergadura, pide un 30-50% por adelantado. Es práctica estándar y el cliente serio no tiene problema. El que se niega es una señal de alerta.
- Factura al terminar, no "ya te la mando". Cuanto más tardes en facturar, más tardan en pagarte. Emite la factura el mismo día que terminas el trabajo. Idealmente, en el momento, desde el móvil.
- Establece condiciones de pago claras. "Pago a 30 días" es el estándar. Ponlo por escrito en el presupuesto.
Paso 2: El cliente no ha pagado. ¿Ahora qué?
Antes de enfadarte, ten en cuenta que muchos impagos son por despiste, no por mala fe. La secuencia recomendada:
- Día 7 después del vencimiento: Un mensaje amable por WhatsApp o email. "Hola, te envío la factura nº X por si se ha traspapelado. ¿Me confirmas que está todo bien?"
- Día 15: Llamada de teléfono. Directa pero educada. "Oye, tengo pendiente la factura de hace dos semanas. ¿Hay algún problema?"
- Día 30: Comunicación formal por escrito (email o carta). "Te informo de que la factura nº X está vencida desde hace 30 días. Confío en resolverlo amistosamente."
- Día 45: Burofax o carta certificada con requerimiento de pago. Aquí ya es serio. Incluye la factura, el presupuesto firmado, y un plazo de 10 días para pagar.
- A partir de 60 días: Reclamación judicial. Para facturas de hasta 6.000 € puedes usar el Proceso Monitorio, que es rápido y no necesitas abogado. Solo necesitas la factura y la prueba de que el servicio se prestó.
¿Merece la pena ir a juicio?
Para facturas grandes, sí. Para facturas pequeñas, haz números. El Proceso Monitorio no tiene coste de abogado, pero sí de procurador si la deuda supera los 2.000 €. A veces la amenaza del burofax es suficiente — el 60% de los morosos paga al recibirlo.
Lo que NO debes hacer:
- Publicar al moroso en redes sociales. Es tentador, pero puede ser delito contra el honor. No lo hagas.
- Amenazar. Ni de broma. Solo conseguirás problemas legales.
- Dejar de reclamar "porque total no merece la pena". Si normalizas el impago, se repite. Reclama siempre, aunque sea poco.
- Negarte a hacer más trabajos a clientes buenos por un retraso puntual. Distingue entre morosos y despistados. Todos tenemos un mes malo.
Herramienta clave: el registro de impagos
Lleva un registro de quién te debe, cuánto, desde cuándo, y qué acciones has tomado. No confíes en tu memoria. Un Excel simple o tu sistema de gestión es suficiente.